Éstos son los delfines más pequeños que existen, y sólo viven en esta zona del planeta.
Aunque era verano, en Nueva Zelanda tienes que ponerte un traje de neopreno para meterte en el agua, porque no está fría, sino ¡helada!... pero todo el frío se te quita cuando ves a este animal tan hermoso acercarse a ti y nadar a tu alrededor como si te conociese de toda la vida.
Se sienten atraídos por el sonido que emitía al chocar mi anillo con una piedrita. Es asombroso como un animal salvaje te invita a jugar con él.
Eso sí, tuvimos que salir de la bahía, y meternos un poco mar a dentro con una lancha que te dejaba en el agua y se alejaba para dejarte tranquila con los delfines, pero lo suficientemente cerca para regresar a recogerte si te sentías cansado.
Como recompensa, al subir al barco te reconfortan con una taza de chocolate caliente y galletas, que se agradece enormemente.
Otra experiencia inolvidable....
¡Hola a tod@s!
Este gran país de dos islas principales, habitado tan sólo desde hace 600 años, cuando llegaron los Maoríes en canoa desde La Polinesia... ¡ME FASCINÓ!
Tierra de Volcanes, geíseres, fumarolas y aguas termales, de lagos con colores como nunca antes vi y ni tan siquiera mi imaginación pudo alcanzar, de fiordos surcados por hermosos delfines, donde además es el único hábitat del delfín más pequeño de nuestro planeta, con cascadas por doquier, selvas tropicales y bosques, con sus alpes neozelandeses como telón de fondo y sus sorprendentes glaciares con caprichosas formaciones de hielo de ese azul particular, e infinidad de vida salvaje como pingüinos, focas y leones marinos con los que te encuentras al pasear por sus salvajes playas.
Y como guinda final, todo lo que la cultura maorí ofrece, entre gastronomía, danzas, rituales, etc.
Un lugar que ojalá se preserve así de hermoso por siempre.
Con todo mi cariño, feliz de compartirlo con vosotros.
Alicia Gonzalo Rivero.
Este gran país de dos islas principales, habitado tan sólo desde hace 600 años, cuando llegaron los Maoríes en canoa desde La Polinesia... ¡ME FASCINÓ!
Tierra de Volcanes, geíseres, fumarolas y aguas termales, de lagos con colores como nunca antes vi y ni tan siquiera mi imaginación pudo alcanzar, de fiordos surcados por hermosos delfines, donde además es el único hábitat del delfín más pequeño de nuestro planeta, con cascadas por doquier, selvas tropicales y bosques, con sus alpes neozelandeses como telón de fondo y sus sorprendentes glaciares con caprichosas formaciones de hielo de ese azul particular, e infinidad de vida salvaje como pingüinos, focas y leones marinos con los que te encuentras al pasear por sus salvajes playas.
Y como guinda final, todo lo que la cultura maorí ofrece, entre gastronomía, danzas, rituales, etc.
Un lugar que ojalá se preserve así de hermoso por siempre.
Con todo mi cariño, feliz de compartirlo con vosotros.
Alicia Gonzalo Rivero.

HERMOSO!!!
ResponderEliminarQue hermosas historias cuentas de este mundo tan maravilloso donde vivimos....hace a uno sumergirse en tus historias por un ratito...muchas gracias por contarnos tus aventuras...besotes
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